Utrera no se merece un Alcalde que echa a
los Ciudadanos de su despacho cuando le piden
explicaciones de decisiones que le afectan.
Expulsa de su despacho, en una rabieta fascista,
utilizando antidemocraticamente "la fuerza
del poder que le hemos conferido los utreranos",
al autor del recurso sobre las bases de adjudicación
del Bar del castillo de Utrera al no tener
recursos verbales, ni legales para defender
su adjudicación.
El Expediente de demolición de la
"protegida" Casa de la calle Sevilla,
21 tampoco aparece en las Dependencias Municipales,
pero ¿ya se le ha dado licencia de
construcción?.
¿Quién dice que la Ley es igual
para todos?