Apenas si salgo.
Apenas si salgo..
Los pájaros no me conocen.
Vivo en una jaula,
yo y mis ilusiones.
A mi ventana se acercan los pajarillos.
Es un punto de parada
accidental en su vuelo.
Miran hacia dentro.
No ven nada.
El interior es oscuro.
La claridad con que veo el exterior
no es mutua.
Pasan los días...
Me acostumbro a su presencia.
Trato de abrir la ventana
para que me conozcan.
Y, entonces, alzan el vuelo asustados.
¡Soy un extraño!
Ya no tengo qué mirar.
Cada mañana me acerco a mi ventana.
Algún día vendrán más pajarillos.
Mientras, yo, sigo en mi jaula.