Escribía alguien por ahí en un panfleto semanal utrerano que las elecciones, con mayoría absoluta o simple, las ganaría el P.A. con la ayuda de miles de utreranos que no son tontos.
Por esa misma regla en Los Palacios, Dos Hermanas y Alcalá esa mayoría que no son tontos votaron alcaldes del PSOE. En Morón los que no son tontos votaron al PP. En Algeciras y Sevilla, por poner dos ejemplos, esos que no son tontos dejaron al PA sin concejales. Los que no son tontos de Carmona le quitaron la mayoría absoluta a IU, y en Marinaleda la refrendaron. Y así miles de ejemplos en toda España.
En Sevilla los que no son tontos le dieron la mayoría de votos al PP, pero se unieron dos minorías de tontos y formaron una mayoría y ya no son tontos y dejaron tontos a los del PP.
En estos días en muchos pueblos y ciudades de este país se unirán minorías de tontos para desalojar de las alcaldías a los que no son tontos y formarán toda clase de combinaciones para aferrarse al poder a cualquier precio y dejar de ser tontos.
También existe un 40% de votantes que no son tontos, ni tampoco lo contrario. ¿Cómo le llamará a los que se quedaron en casa, o simplemente no votaron por diversas causas?
En Utrera los votantes del PSOE que no eran tontos antes han pasado a ser tontos en estas dos legislaturas. Los votantes del PP siempre han sido tontos, si hubieran presionado en la anterior legislatura podían haber pasado de tontos a no ser tontos con el PA o el PSOE, pero no lo hicieron. Izquierda Unida la única vez que no fueron tontos fue cuando se unieron al PSOE. Y los del PA que siempre han sido tontos llevan dos legislaturas que no son tontos, y en esta última han salido demasiado listos. Yo siempre seré de los tontos.
En fin, es el idioma. La palabra usada a la ligera que lleva a estos juegos. Cuando ganan los de uno es que lo han votado los que no son tontos, ¿y cuando pierden?
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